MICRORELATO GANADOR
¿Se atrevería a volar desde el balcón? Dicha pregunta me la formularon tras finalizar la exhibición de paracaidismo y les respondí:
Que no volaría para subir a un rascacielos ni para intentar recuperar aquel billete de tren, sin claro destino, que el viento se llevó; ni tampoco volaría para tirarme a la piscina, aun estando sobrio.
Dudaría mucho en levantar el vuelo para salvar del fango a los que no actuaron como debieron en la DANA de Valencia, ni para evitar el impacto del dron sobre los que propician la guerra.
Pero por supuesto que volaría para regresar a la infancia, para insuflar esperanza a los jóvenes a quienes la duda atenaza, para pasear de la mano con aquella mujer que me enseñó a volar y también volaría para reencontrarme en tierra, con aquellas personas que me han acompañado en el camino de la vida, habiendo realizado el vuelo juntos y sin paracaídas.
Y sin ninguna duda volaría desde mi pupitre para conseguir ese premio, el “consistente” reloj, que desconozco cómo se pronuncia en inglés, pero que en junio ya lo sabré.
De todas formas, no dejo de preguntarme, ¿qué haría si tuviera alas?
Juan Luis Arribas Estepa
(Inglés 1º B)
PRIMER FINALISTA
¿Se atrevería a volar desde el balcón?
Visto así desde donde mi vista alcanzaba, lo veía complicado. El viento era muy fuerte ese día y esas nubes tan negras…
El hecho es que llevaba tiempo metido en casa, -mi pequeño pajarillo -, apenas comía, caminando de un sitio para otro, nervioso, cabizbajo, no podía soportar verlo de esa manera, había perdido su alegría.
Yo lo cuidaba con mucho cariño y hubiera seguido haciéndolo, pero el tiempo pasa, había llegado su hora, tenía que ser libre.
No dejaba de mirarlo recordando el pasado. Pero de repente mis ojos no daban crédito a lo que estaban viendo. Abrió sus alas, vacilante dio un pequeño salto, casi un tropiezo, me tapé los ojos, me temí lo peor, pero insistió, batió sus alas una vez y después otra, ascendió ligero y valiente, surcó las nubes y el cielo entero se abrió ante él. Vi a mi hijo perderse en la lejanía dejando atrás el miedo para descubrir su propio horizonte.
Mª Carmen Aldea Pastor
(Inglés 2º B y Textil)
SEGUNDO FINALISTA
¿Se atrevería a volar desde el balcón?
Esa pregunta se hacía una niña, un día en que hacía mucho aire y su pequeña chaqueta se movía sin parar.
Desde su balcón veía a las personas como si fueran hormigas muy pequeñas que iban en diferentes direcciones.
En realidad, ella no quería volar, solo quería escapar de la situación que estaba viviendo en casa, que no era nada agradable.
Colocó sus pequeñas manos sobre el tendero que había en el balcón, se subió y cerró los ojos.
Antes de tirarse pensó que, si se atrevía a saltar y no salía bien, ¿qué pasaría? Entonces se lo pensó mejor, se bajó del tendedero, abrió la puerta de casa y bajó las escaleras.
Sin ninguna dirección fija salió a la calle y se fue en busca de una vida mejor.
María Belén Arribas Barrios
3º ESPA